Centenario del Partido Comunista Chino


Francisco García Benavides

@paco_benavides




“El poder nace de la boca del fúsil”

Mao Zedong



El Partido Comunista Chino (PCCh) está de manteles largos por el festejo de sus 100 años de vida. Aunque Mao Zedong decidió que la celebración fuera el 1 de julio, la realidad es que el Primer Congreso Nacional del PCCh ocurrió del 23 al 31 de julio de 1921 en la concesión francesa de Shanghái en un barco turista con apenas una docena de delegados. Las causas que reivindicaban partían del Leninismo, ideología política que busca el establecimiento de la dictadura del proletariado -dirigida por un partido revolucionario comunista-, con el fin de desmantelar el sistema capitalista[1]. Arif Dirlik[2] narra los dos eventos que influyeron en la fundación del partido: las protestas del movimiento político antiimperialista ‘Cuatro de Mayo’, que inició denunciando al gobierno chino por permitir la transferencia de Shandong a Japón en el Tratado de Versalles, así como la Revolución Rusa de 1917, que marcó el fin de la dinastía Romanov y siglos de dominio zarista. En ese momento parecía inimaginable que algún día los comunistas gobernarían al país. No obstante, les bastó tres décadas, de la mano de Mao Zedong -quien venció la intervención japonesa durante la Segunda Guerra Mundial y a los nacionalistas liderados por Chaing Kai-shek en la guerra civil- para lograrlo.


El PCCh logró convertirse en uno de los partidos políticos más grandes y poderosos gobernando el país más poblado del mundo -cuenta con casi 100 millones de afiliados[3]. Tanto para los detractores como para los partidarios esto es realmente sorprendente: tres décadas después de la caída de la Unión Soviética y la cortina de hierro -como bien la bautizó Winston Churchill- así como la masacre ocurrida en la Plaza Tiananmen en 1989, el partido tiene la mirada puesta en el futuro. El PCCh ha sido el arquitecto de una auténtica transformación[4]: pasó de ser un país agrícola y predominantemente rural para sacar a más de 850 millones de chinos de la pobreza y convertirse en la segunda economía más grande del mundo. En cambio, lo más relevante es que está retando a los Estados Unidos para convertirse en la superpotencia del mundo.


CONCENTRACIÓN DE PODER


Desde 1949 el PCCh es la autoridad legal suprema. Naturalmente, innumerables analistas han cuestionado la implementación de su sistema político, ya que permanece por encima de todo, conserva un liderazgo férreo y somete a la iniciativa privada y a la sociedad civil. El semanario británico ‘The Economist’[5] ha explicado que el partido ha logrado perpetuarse en el poder por tres razones fundamentales: ha sido cruelmente despiadado, posee una flexibilidad ideológica y ha evitado caer en las tentaciones de instaurar un régimen cleptocrático -gobierno en el cual los líderes se apropian de la riqueza de la nación– como Rusia. Bajo estas circunstancias, Xi Jinping ha logrado concentrar aún más el poder y convertirse en el líder chino más poderoso desde Mao.


El partido no ha tenido piedad ante cualquier intento de cambio del status quo, la brutal represión a las protestas en la Plaza de Tiananmen de 1989 es una clara evidencia de ello. Inclusive, Xi Jinping declaró que lamenta que la Unión Soviética no actúo de la misma forma para evitar su caída: “ellos no tuvieron las agallas para masacrar a los manifestantes”[6]. Human Rights Watch[7] ha denunciado cómo el gobierno ha perpetrado sistemáticamente detenciones arbitrarias, encarcelamientos y desapariciones forzadas; imponiendo un estricto control sobre el internet, la prensa y la academia. Asimismo, ha intensificado su persecución contra comunidades religiosas como el islam en Xinjiang; a los cristianos en la provincia de Henan y a los musulmanes hui en Ningxia.


Por otra parte, la flexibilidad ideológica del partido quedó constatada con las reformas económicas de Deng Xiaoping que dieron pie a la transformación económica después de la fatídica Revolución Cultural (1966-1976) y la hambruna provocada por el programa ‘El Gran Salto Adelante’. Utilizando el concepto ‘socialismo con características chinas’ justificaron ideológicamente el cambio estructural para adoptar mecanismos de una economía de mercado que generaran crecimiento económico y salvaguardaran la propiedad privada. China no se convirtió en una cleptocracia en la que la riqueza fue absorbida exclusivamente por la élite. La mayor parte de la población ha visto mejorada sus vidas: con acceso a infinidad de bienes materiales y servicios públicos -infraestructura, salud, vivienda, entre otros- que antes no tenían.


Después de asumir el poder en el 2012, Xi emprendió medidas para consolidar su autoridad política. Una de ellas ha sido la insaciable campaña contra la corrupción cuando de hecho pretende marginar a sus enemigos y potenciales rivales, aplastar a la disidencia interna y proyectar el mensaje de que es él quien manda. A propósito de ello en el Congreso del Partido del 2018[8] se eliminaron los términos presidenciales de la Constitución, lo cual le brinda a Xi el derecho para mantenerse al frente del país de forma indefinida. Por otra parte, su visión política fue incluida en la Constitución, hecho que no sucedía desde Mao. Xi es el líder chino más poderoso en décadas.


TRANSFORMACIÓN ECONÓMICA


El PCCh logró reponerse de las funestas aventuras de Mao: la Revolución Cultural y el Gran Paso Adelante que condenaron a miles a la muerte y hambruna. Las reformas liberales orquestadas por Deng Xiaoping en 1978 permitieron transitar de una economía dirigida con ideología Maoísta a una abierta a la inversión extranjera y la tecnología -economía de mercado socialista-, y como resultado, el país experimentó una transformación económica sin precedentes[9]. Cifras del Banco Mundial revelan que 850 millones de personas han salido de la pobreza[10]. El economista David Mann[11] coincide en que es uno de los milagros económicos más impresionantes en la historia mundial. De esta forma el país logro tasas de crecimiento sostenidas y aceleradas que se incrementaron con el ingreso a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en el 2001. Prácticamente China se convirtió en la fábrica del mundo. No sorprende que en la actualidad tenga más empresas que los EUA en la lista de Fortune Global 500[12].


Un pilar del milagro económico chino ha sido el comercio internacional. Esto propició en EUA un sentimiento de que se estaban aprovechando del país -cuando Japón hizo desde los setenta- que capitalizó políticamente Donald Trump en su campaña presidencial. A partir de aquí inicio un proceso de desacoplamiento económico que llevó a los países a una guerra comercial. Aunado a esto el gobierno americano ha tratado de limitar el surgimiento de empresas tecnológicas como Huawei por la carrera del 5G. A nivel doméstico, Beijing ha sometido desproporcionadamente al sector privado[13]. Un caso emblemático fue la desaparición del fundador de Alibaba Jack Ma por tres meses a principios de año por pronunciar un discurso que criticaba al sistema financiero chino[14]. Otras empresas, como Didi, no han estado exentas: el gobierno anunció que iba a regularlas después de que realizó una oferta pública inicial en la bolsa de Nueva York. El temor de una intervención provocó una caída del 34 % del valor de la acción. Bloomberg divulgó que por las regulaciones ordenadas por el PCCh las empresas chinas que cotizan en los EUA hicieron perder a los inversionistas un trillón de dólares en tan solo una semana[15].


Uno de los temas que más predominancia tiene en el debate público es la predicción sobre el fin del dólar y la moneda que pueda reemplazarlo: el euro o el renminbi (RMB). Cabe recordar que el tener la moneda de reserva del mundo proporciona, en palabras del economista Barry Eichengreen[16], un ‘privilegio exorbitante’ puesto que permite tener estabilidad en el tipo de cambio, financiar un déficit comercial que potencializa el poder de compra, así como proyectar poder y prestigio mundial. Desde la crisis financiera del 2007-2009, el gobierno chino ha impulsado reformas para facilitar el uso de la moneda internacional y desarrollar un mercado internacional de RMB en Hong Kong. Más allá de los notables avances económicos que ha tenido el país, por cuestiones estructurales es poco viable que el RMB remplace al dólar: la circulación internacional es inexistente, gran parte del comercio internacional ya está denominado en USD, no es utilizado como vehículo de inversión, hay varias restricciones a los flujos de capital y predomina el subdesarrollo de los mercados financieros nacionales[17]. Por todo lo enunciado, el RMB puede, por ahora, limitarse a ser una moneda con un rol regional.


POLÍTICA EXTERIOR


En la visión de Xi Jinping predomina la firme creencia de que Occidente y sus cánones liberales se encuentran en franco declive. Ante esto, la política exterior se ha vuelto más nacionalista y asertiva. Yan Xuetong[18] describe en la revista ‘Foreign Affairs’ que China perfila un entorno ideológico favorable a su asenso rechazando en los espacios que ocupa los valores políticos tradicionales de occidente y su validez universal. Las acciones domésticas e internacionales del país han levantado suspicacia. Por ejemplo, en la última reunión del G7 en Cornwall, Inglaterra, el grupo se posicionó en contra del atropello de los derechos humanos hacia la minoría Uigur en la región de Xinjiang, donde se han documentado abusos sistemáticos y campos de reconversión[19]. Ante esto, el PCCh ha rechazado las críticas internacionales e informado que, en realidad, son centros de formación laboral.


En cuanto a lo militar, Beijing sigue transformando al Ejército Popular de Liberación en una fuerza de combate de clase mundial, preparada para cualquier conflicto. Este fue uno de los principales mensajes que proyectaron con el potente desfile militar que realizaron para conmemorar el centenario del partido. El país ha buscado disminuir las tensiones con Washington en cuanto a lo económico y evitar un enfrentamiento con India por territorios en la frontera o con Filipinas, Vietnam, Malasia, Brunéi y Taiwán por sus avances en el Mar de la China Oriental. Sin embargo, esta actitud no ha sido desplegada con Taiwán. El PCCH ha dejado en claro que busca unificar a Taiwán y está inclusive dispuesto a utilizar la fuerza si es necesario. Es uno de los riesgos más latentes porque Estados Unidos es un aliado de la isla y ha prometido defenderla. Los Taiwaneses corren el riesgo, como narra el New York Times, de que lo mismo que sucedió en Hong Kong les pase a ellos: las protestas fueron brutalmente extinguidas mientras implementaron más controles para evitar la democracia y la autonomía[20].


El país tiene un proyecto de largo alcance que busca expandir su poderío global: la Iniciativa de la Franja y la Ruta (Belt and Road Initiative) presentada en el 2013 por Xi pretende emular a la antigua ruta comercial euroasiática de la Seda. De acuerdo con cifras de la revista Time[21]: “cubre el 65 % de la población mundial, las tres cuartas partes de los recursos energéticos mundiales y el 40 % del PIB”. No por nada es considerada una versión china del Plan Marshall ya que su costo aproximado es de $900 billones de USD, la inversión más grande efectuada por un país. Los críticos de este proyecto lo han denunciado como un caballo de Troya que únicamente busca la expansión y el control económico de China. Cabe precisar que en paralelo crearon el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB) que busca retar el monopolio y ser una alternativa a las instituciones neoliberales insignia como el Fondo Monetario Internacional (IMF). A diferencia de la Unión Soviética, las ambiciones chinas son más pragmáticas, buscando su influencia a través de lo económico en lugar de lo ideológico.


CAMPO DE BATALLA


En la celebración del centenario, Xi Jinping pronunció un desafiante discurso que revela sus intenciones verdaderas: “nadie debe subestimar la determinación, la voluntad y la capacidad del pueblo chino para defender su soberanía nacional e integridad territorial”[22]. Además de la palpable ambición del país, está mandando una señal a la comunidad internacional: China es una potencia y el mundo se debe de cuidar de ella. No sorprende que el historiador británico Niall Ferguson[23] ha reiterado de forma consistente que nos encontramos en una nueva Guerra Fría a pesar de que a muchos analistas no les parece pertinente está caracterización por la nula presencia ideológica.


A lo largo de los años muchos han apostado por la desaparición del partido y han fracasado. Los nacionalistas de Chiang Kai-shek, el libre mercado, el consumismo y hasta el internet no han podido vencerlo. Como bien dijo el físico danés, Niels Bohr, es muy difícil hacer predicciones y más cuando se tratan sobre el futuro, pero lo que sí es un hecho es que las ambiciones hegemónicas del PCCh y el inagotable ímpetu por destronar a los Estados Unidos seguirán dominando la agenda internacional en las siguientes décadas.



Referencias


1. Lenin, Vladimir. (1968). The State and Revolution. New York: International Publishers.


2. Dirlik, Arif. (1989). The Origins of Chinse Communism. Oxford: Oxford University Press.


3. NPR. (2021). China's 100-Year-Old Communist Party Has More Members Than Most Countries Have People. NPR. Recuperado de: https://www.npr.org/2021/07/10/1014914913/chinas-100-year-old-communist-party-has-more-members-than-most-countries-have-pe


4. Wasserstrom, Jeffrey. (2010). China in the 21st Century, What Everyone Needs to Know. Oxford: Oxford University Press.


5. The Economist. (2021). Power and Paranoia. The Chinese Communist Party at 100. The Economist. https://www.economist.com/leaders/2021/06/26/chinas-communist-party-at-100-the-secret-of-its-longevity


6. Ibid.


7. Human Rights Watch. (2019). China. Human Rights Watch. Recuperado de: https://www.hrw.org/world-report/2019/country-chapters/china-and-tibet#


8. Reuters. (2018). China allows Xi to remain president indefinitely, tightening his grip on power. Reuters. Recuperado de: https://www.reuters.com/article/us-china-parliament-idUSKCN1GN07E


9. Vogel, Ezra. (2011). Deng Xiaoping and the Transformation of China. Cambridge: Belknap Press of Harvard University Press.


10. World Bank. (2021). The World Bank in China. The World Bank. Recuperado de: https://www.worldbank.org/en/country/china/overview#3


11. BBC. (2019). China anniversary: How the country became the world’s ‘economic miracle’. BBC. Recuperado de: https://www.bbc.com/news/business-49806247


12. Fortune. (2021). Fortune Global 500. Fortune. Recuperado de: https://fortune.com/global500/2020/search/?fg500_country=China


13. BBC. (2021). Why did Alibaba’s Jack Ma disappear for three months? BBC. Recuperado de: https://www.bbc.com/news/technology-56448688


14. Edelsten, Simon. (2021). What happens when investors lose faith in Beijing. Financial Times. Recuperado de: https://www.ft.com/content/539472f0-ce11-43b5-943a-fd53d282baf0


15. Bloomberg. (2021). Investors Lose $1 Trillion in China’s Wild Week of Market Shocks. Bloomberg. Recuperado de: https://www.bloomberg.com/news/articles/2021-07-30/investors-lose-1-trillion-in-china-s-wild-week-of-market-shocks


16. Eichengreen, Barry. (2011). Exorbitant Privilege: The Rise and Fall of the Dollar and the Future of the International Monetary System. Oxford: Oxford University Press.


17. Dobson, Wendy & Masson, Paul R. (2009). Will the Renminbi Become a World Currency? China Economic Review, Vol 20, No.1, pp. 124-135.


18. Xuetong, Yan. (2021). Becoming Strong. The New Chinese Foreign Policy. Foreign Affairs. Recuperado de: https://www.foreignaffairs.com/articles/united-states/2021-06-22/becoming-strong


19. Ruser, Nathan. (2020). Documenting Xinjiang’s Detention System. ASPI. Recuperado de: https://cdn.xjdp.aspi.org.au/wp-content/uploads/2020/09/25125443/documenting-xinjiangs-detention-system.cleaned.pdf


20. Topol, Sarah A. (2021). Is Taiwan Next?. New York Times. Recuperado de: https://www.nytimes.com/2021/08/04/magazine/taiwan-china.html


21. Campbell, Charlie. (2021). China Says It’s Building the New Silk Road. Here Are Five Things to Know Ahead of a Key Summit. Time. Recuperado de: https://time.com/4776845/china-xi-jinping-belt-road-initiative-obor/


22. Nikkei Asia. (2021). Full Text of Xi Jinping’s Speech on the CCP’s 100th Anniversary. Nikkei Asia. Recuperado de: https://asia.nikkei.com/Politics/Full-text-of-Xi-Jinping-s-speech-on-the-CCP-s-100th-anniversary


23. Ferguson, Niall. (2021). Most Threatening When Weak? The risks China poses to Global Security. The Times Literary Supplement. Recuperado de: https://www.the-tls.co.uk/articles/the-risks-china-poses-to-global-security-review-niall-ferguson/