En medio de la violencia:

Análisis sobre los efectos del conflicto palestino-isralí



Alejandra Galindo Marínes

Profesora titular del Departamento de Ciencias Sociales en la UDEM; miembro del Sistema Nacional de Investigadores; doctora en Política de Medio Oriente por la Universidad de Durham, Reino Unido; maestra en Estudios de Asia y África con especialidad en Medio Oriente por El Colegio de México.






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La infancia es considerada como el periodo de tiempo que transcurre desde el nacimiento hasta los 18 años. Durante esta etapa y de acuerdo con la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño1, tanto el estado como las madres, padres o tutores legales de las niñas y niños tienen que hacer lo posible para que tengan una vida plena y de calidad.


Tradicionalmente, este periodo supone un proceso de formación y de pasaje a la adultez, pero en realidad la infancia según los discursos y contextos particulares borra tal división2. Como producto de la desigualdad económica y ante la existencia de conflictos armados, desastres naturales y pandemias, los infantes son particularmente vulnerables, pues se encuentran en medio de los efectos directos para lo que se supone que debe ser su desarrollo. Tales se ven reflejados en el número de muertes, el alto número de niñas y niños huérfanos o abandonados, la falta de una adecuada alimentación, educación y cuidado a su salud al carecer de los servicios e infraestructura y, sobre todo, el contexto de violencia que les rodea.


Para comprender los efectos del conflicto en las y los infantes, especialmente a partir del reciente enfrentamiento en mayo de 2021, es necesario comprender la situación de violencia permanente que se vive en Gaza.


El enfrentamiento entre Palestina e Israel surge en 1919 mediante la Declaración de Balfour, la cual permitió la entrada a Palestina a la población judía de Rusia y Europa del Este. La situación entre la comunidad palestina y la de inmigrantes judíos se tornó conflictiva para posteriormente desembocar en la Guerra de 1948 (Nakba-catástrofe), cuando las autoridades de Israel declararon unilateralmente la existencia del estado de Israel3.


Dicha declaración provocó un enfrentamiento regional y el desplazamiento de la población palestina: 700 mil personas migraron a campos de refugiados en los países vecinos (Líbano, Jordania, Siria y los territorios ocupados), los cuales actualmente suman 5 millones4.


De ser originalmente tiendas de campaña, estos refugios han pasado a ser territorios con construcciones precarias y con una alta densidad poblacional, mismos que dependen de la ayuda proporcionada por la Agencia de Naciones Unidas y del apoyo de los gobiernos de acogida. Después de 70 años del primer enfrentamiento militar, ya son cuatro generaciones que esperan regresar a sus casas en Palestina. Solamente en Gaza, se encuentran 1.4 millones de refugiadas y refugiados palestinos distribuidos en ocho campamentos5.


A partir de la Guerra de los Seis Días en 1967, el gobierno israelí invadió los territorios de Gaza, Cisjordania, los altos del Golán y la península del Sinaí y Jerusalén. Tal conflicto también provocó el desplazamiento de más de 300 mil personas de Gaza y Cisjordania y la ocupación del territorio palestino por parte de Israel, pese a que el Consejo de Seguridad emitió la resolución 242, donde se le solicitó el retiro de dichos territorios.


La población palestina ha padecido la restricción y limitación de su vida diaria a través de lo que se puede considerar un estado de emergencia: recortes de luz, control de movimiento, limitaciones al uso del agua, allanamientos y demoliciones de casas, entre otras tácticas sostenidas por las fuerzas de seguridad.


Simultáneamente, el gobierno de Israel ha continuado con una política de construcción de asentamientos que inició en los 70, en la que colonos israelíes se han apoderado del territorio palestino, cortando la comunicación y el movimiento libre entre poblaciones palestinas, mediante los sitios de control y de las barreras construidas alrededor de las colonias israelíes.


Gaza es un territorio pequeño de 365 km2 y con una alta densidad poblacional que alberga a más de 1.9 millones de personas. La población infantil se calcula en un millón6. En general, la población de Gaza depende del gobierno para el suministro de electricidad y agua, así como de la movilidad hacia fuera del territorio, pues dos de las tres salidas son controladas por Israel y la tercera por Egipto. Bajo este panorama, la actividad económica principal que era la agricultura se ha visto reducida considerablemente.


Como señala Sara Roy, el gobierno israelí sofoca a la economía con medidas de desposesión de territorios y expropiación de recursos. Por la fuerza, Gaza se ha hecho dependiente de Israel para el uso de sus propios recursos y del direccionamiento de su economía7.


Actualmente Gaza se encuentra gobernada por el grupo de Hamas y su ala política, grupo fundamentalista islámico y nacionalista formado desde 19878. Desde 2007, bajo el triunfo en las elecciones legislativas de la Autoridad Palestina y el desconocimiento del triunfo por parte del gobierno palestino y la comunidad internacional, Hamas tomó control total del territorio de Gaza y formó un gobierno local. Israel ha respondido con la imposición de sanciones que bloquean el uso de aire, tierra y mar para la población gazatí. Gaza es la prisión más grande abierta, señalan atinadamente medios internacionales y académicos.


Este cerco ha provocado que se limiten aún más los permisos para salir de Gaza, incluyendo los médicos y de trabajo, la importación de algunos materiales, especialmente de construcción por el uso bélico que se les puede dar. Gaza y su población permanecen como un ejemplo de total aislamiento de un territorio urbano bajo el poder del gobierno israelí, el cual podrá ser replicado en los otros territorios ocupados9.


El gobierno de Israel y Hamas se han enfrentado desde 2002 en varias ocasiones, pero dadas las diferencias en términos de poder, las ofensivas israelíes han devastado la infraestructura y la vida diaria de los gazatíes. El resultado en términos de pérdidas humanas se estima en 7 mil 275 y entre estas, mil 781 corresponden a niñas y niños10. De acuerdo con la organización SKT Welfare, hay más de 22 mil huérfanas y huérfanos que dependen de la ayuda internacional, al igual que un alto número de infantes con daños permanentes causados por los ataques que les impiden continuar en las escuelas por falta de programas y la falta de personal capacitado para atender a estudiantes con alguna discapacidad.


El número de casas destruidas durante los enfrentamientos asciende a 53 mil 962, lo cual representa a 77 mil 170 familias y el número de niñas y niños afectados ha sido de 222 mil 70911. Para 2019 se calculaba que más del 50 % de la población era pobre y cerca del 80% de la población dependía de la ayuda humanitaria proporcionada principalmente por organismos de las Naciones Unidas.

La más reciente ofensiva se dio en mayo de 2021, como consecuencia de los ataques iniciados por Hamas13. Perdieron la vida 253 personas y entre ellos 66 infantes; se destruyeron 94 edificios y 285 casas de acuerdo con la autoridad palestina. Por tal motivo la Oficina de Naciones Unidas para la coordinación de ayuda humanitaria (OCHA) señala que tras la ofensiva, 2 mil 500 personas se han quedado sin hogar y 38 mil son personas internamente desplazadas que se han refugiado en las escuelas de la Agencia de la Naciones Unidas para refugiados palestinos (UNRWA)14.


A su vez, el reporte del centro de derechos humanos Al Mezan muestra cómo el paso de las mercancías, incluyendo materiales médicos se ha visto más restringido. Además, se afectó a la única planta generadora de luz, por lo cual solamente tienen seis horas de electricidad al día y el sistema de agua potable también se ha dañado considerablemente15. Esto ha creado una mayor demanda en los hospitales debilitados, centros educativos, además ha afectado el tiempo y calidad en la que las niñas y niños pueden estudiar después de clase y ha aumentado el riesgo de padecer enfermedades gastrointestinales.


Otro problema que se ha reconocido a raíz del inicio de las ofensivas israelíes es la cuestión de la salud mental. La Unicef afirma que uno de cada tres niñas y niños presenta problemas de este tipo16, mientras que la organización Euromediterránea de Monitoreo de Derechos Humanos informa que antes del último enfrentamiento el 30 % de la población infantil ya mostraba problemas y que a raíz de los acontecimientos de mayo calcula que esta figura aumentó al 90 %17.


La población de Gaza no sufre de lo que comúnmente se conoce como estrés postraumático, pues dada la violencia continua y las políticas de ocupación, los

gazatíes sufren de estrés traumático continuo18. Muchas de las niñas y niños han crecido en las continuas ofensivas israelíes que, junto con el deterioro de la calidad de vida, llevan al 38 % a contemplar el suicidio durante su juventud19.


En esta breve evaluación de la situación general que se vive en Gaza y el impacto en la vida diaria, notamos cómo las infancias están padeciendo los efectos políticos, económicos, sociológicos y psicológicos. No dejan de sorprender las estrategias desarrolladas por la comunidad palestina para paliar los efectos y el fuerte sentido de identidad que habita en ellas y ellos, pero ¿cuántas generaciones tienen que seguir viviendo con el declive creciente del nivel de vida?, ¿cuántas niñas y niños hay soñando y deseando con cosas que en otros países se dan por hechas? Sin la legítima efectividad de las instituciones internacionales, sin la voluntad de los gobiernos para asumir sus responsabilidades y, especialmente, sin la exigencia de la sociedad civil internacional para hacer valer las normas, seguiremos marginando niñas y niños, su futuro y con ellas y ellos, el nuestro.





Referencias


1. Naciones Unidas. (s.f.). Convención sobre los Derechos del Niño. https://www.ohchr.org/sp/professionalinterest/pages/crc.aspx


2. Eliaz, Y. (2019). Smal bodies, large occupation: the Palestinian ‘children of the junctions’, Postcolonial Studies, vol. 22, num. 3. Pp.399-412.


3. Sobre los orígenes y desarrollo del conflicto véase: Smith, Ch. (1988). Palestine and the Arab Israeli Conflict. Nueva York: St. Martin Press


4. UNRWA, España (2021). Los refugiados y refugiadas de Palestina, disponible en:

https://unrwa.es/refugiados/, consultado el 3 de agosto 2021.


5. Ídem


6. Unicef (2018). Children in the state of Palestine, disponible en: https://www.unicef.org/sop/media/341/file, consultado el 20 de julio 2021.


7. Roy, S. (2001). The Gaza Strip: the political economy of de-development. Washington: Institute for Palestine Studies.


8. Sobre la formación y evolución de Hamas véase: Natil, I. (2015).Hamas Transformation: opportunities and challenges. Cambridge, RU:Cambridge Scholars Publishers


9. Baconi, T. (2020). “Gaza and one state solution”, en Journal of Palestinian Studies, vol. 50 num. 1. pp. 77-90.


10. Al Mezan. Center for Human Rights (2021). statistics, disponible en: https://www.mezan.org/en/posts/41/Statistics


11. Ídem


12. Naciones Unidas. (13 de mayo de 2019). Un millón de palestinos puede quedarse sin comer en junio. https://news.un.org/es/story/2019/05/1455851


13. Hamas lanza su ataque en protesta por el eminente desalojo de seis familias en el barrio de Yarrah en Jerusalén del este, ocupado por Israel, la sobre reacción de Israel ante las protestas de palestinos en esa ciudad que desató la entrada de fuerzas militares a la tercera Mezquita sagrada para los musulmanes al Quds, irrumpiendo con violencia y provocando heridos entre los presentes.


14. Amnesty International (2021). Israeli attacks on homes in Gaza must be investigated as war crimes, press realese 17 de mayo, disponible en: https://www.amnesty.org.uk/press-releases/israeli-attacks-homes-gaza-must-be-investigated-war-crimes


15. Al Mezan. Center for Human Rights (2021). In focus: The effects of Israel’s tightened blockade on the economic and humanitarian conditions in the Gaza Strip, disponible en: https://www.mezan.org/en/post/24015/In+focus%3A+The+effects+of+Israel%E2%80%99s+tightened+blockade+on+the+economic+and+humanitarian+conditions+in+the+Gaza+Strip


16. Unicef (2021). Children bear brunt on violence in Gaza, disponible en: https://www.unicef.org/stories/children-bear-brunt-violence-gaza, consultado el 10 de agosto 2021.


17. El Namey, I. (2021). “Trauma is constant for Gaza’s children” en Electronic Intifada, 28 de julio 2021. p.1


18. Ahmed, K. (2021). “Trauma and mental health in Gaza”, Al Jazeera, 14 de junio 2021, disponible en: https://www.aljazeera.com/opinions/2021/6/14/trauma-and-mental-health-in-gaza, consultado el 4 de agosto 2021


19. Islamic Relief Worldwide. (30 de noviembre de 2020). On the brink: Gaza’s youth are turning to suicide amid growing desperation. https://reliefweb.int/report/occupied-palestinian-territory/brink-gaza-s-youth-are-turning-suicide-amid-growing